Mendoza establece nuevos controles ambientales para las ladrilleras

El nuevo esquema exige información sobre producción, extracción de arcilla, hornos, combustibles, emisiones y condiciones ambientales de cada establecimiento.
jueves 13 de agosto de 2026 | 0:00hs.

La provincia de Mendoza puso en marcha un nuevo esquema de adecuación ambiental para las explotaciones ladrilleras que actualmente se encuentran en funcionamiento. La medida establece una serie de requisitos vinculados con la extracción de arcilla, el proceso productivo, las emisiones y las condiciones de los establecimientos que deberán cumplirse para continuar con la actividad.

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El nuevo régimen surge de las Resoluciones N° 540/26 de la Dirección de Minería y N° 55/26 de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental, que aprobaron un Informe de Partida específico para este tipo de establecimientos. Su presentación será una condición necesaria para que las explotaciones puedan seguir operando.

La normativa alcanza tanto a las explotaciones ladrilleras, consideradas minas de tercera categoría por la extracción de arcillas, como a las plantas donde se realiza el tratamiento del material. El esquema busca contemplar las particularidades de una actividad que, en muchos casos, se desarrolla mediante estructuras familiares, producción artesanal y recursos de infraestructura limitados.

Cada establecimiento deberá aportar información detallada sobre sus características productivas y ambientales. Entre otros aspectos, tendrá que declarar la superficie total e intervenida del predio, su situación jurídica, el método y la profundidad de extracción, los volúmenes de producción, la maquinaria utilizada y la cantidad de trabajadores.

También deberá describirse el proceso completo de fabricación, desde la extracción y el moldeo de la arcilla hasta las etapas de secado y calcinación.

El objetivo es contar con un diagnóstico preciso de las condiciones en las que funciona cada establecimiento y determinar las medidas de adecuación que correspondan.

Control sobre emisiones y entorno

Uno de los principales puntos del nuevo esquema está relacionado con los hornos y su impacto sobre el entorno.

Las ladrilleras deberán informar la distancia existente entre sus instalaciones y las viviendas u otros receptores cercanos, además de aportar datos sobre los vientos predominantes y los horarios de funcionamiento.

También tendrán que evaluar las emisiones generadas durante el proceso productivo, incluyendo material particulado, humo y gases de combustión, y determinar si su impacto puede ser considerado leve, moderado o significativo.

La regulación se suma a un proceso de mayor fiscalización sobre las actividades que utilizan y transforman minerales de tercera categoría. En noviembre de 2025, Mendoza ya había establecido que ladrilleras, cementeras, hormigoneras y otras industrias que procesan insumos minerales fueran consideradas plantas de tratamiento de minerales, quedando alcanzadas por mayores exigencias de control ambiental.

Planes de remediación y recomposición

A partir de la información presentada por cada establecimiento, las autoridades podrán establecer las acciones necesarias para reducir los impactos detectados.

Las ladrilleras deberán elaborar un Plan de Remediación y Recomposición obligatorio, que deberá contemplar medidas sobre los frentes de extracción, control de polvo, calidad del aire, manejo de aguas y rehabilitación de los sitios intervenidos.

El plazo previsto para ejecutar las medidas no podrá superar los seis meses desde la aprobación del plan, salvo que exista una excepción debidamente fundamentada.

El nuevo esquema también contempla medidas específicas relacionadas con el manejo de residuos, combustibles, seguridad e higiene, contingencias y monitoreo ambiental.

Un proceso de regularización para la actividad

La implementación del Informe de Partida representa un nuevo paso en el proceso de regularización de la actividad ladrillera en Mendoza, que durante los últimos años comenzó a quedar incorporada de manera más directa al sistema de control minero provincial.

El relevamiento realizado previamente permitió identificar establecimientos, trabajadores y condiciones de funcionamiento, especialmente en zonas donde la producción de ladrillos mantiene una fuerte presencia de unidades familiares y emprendimientos de escala artesanal.

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Con las nuevas exigencias, la provincia busca avanzar hacia un esquema en el que extracción de arcilla, producción, tratamiento y gestión ambiental queden registrados bajo parámetros específicos, con requisitos que deberán cumplir los establecimientos que pretendan continuar con la actividad.

 

M&D con información de Mendoza Minera

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