BHP atribuye el retraso en sus planes ambientales en Australia a la falta de tecnología
Documentos internos filtrados de BHP -la mayor minera del mundo y que tiene operaciones en San Juan a través del proyecto Vicuña-, muestran que la compañía habría atribuido parte de los retrasos en sus planes de reducción de emisiones a las limitaciones tecnológicas actuales, especialmente en lo que respecta a la descarbonización de maquinaria pesada utilizada en sus operaciones mineras.
Según estos registros, la empresa evalúa que varias de las tecnologías necesarias para reemplazar equipos diésel a gran escala —como camiones de acarreo eléctricos o sistemas de energía completamente renovable para faenas remotas— todavía no están lo suficientemente maduras para una implementación masiva. Esto habría influido en la postergación de algunos objetivos climáticos en la región de Pilbara, en Australia Occidental.
Los documentos también indican que BHP ha revisado los plazos de adopción de camiones eléctricos, proyectando una posible implementación más amplia recién después de 2035. En paralelo, el uso de combustibles fósiles seguiría siendo parte relevante de la matriz energética de sus operaciones durante más tiempo del inicialmente previsto.
Otro punto señalado en los archivos internos es la reevaluación de ciertos proyectos vinculados a la reducción de emisiones en el procesamiento de mineral de hierro, que buscaban disminuir significativamente la huella de carbono de la cadena productiva.
La información surge en el contexto de debates más amplios sobre la velocidad de la transición energética en la minería, especialmente en operaciones de gran escala donde la electrificación de equipos pesados enfrenta desafíos técnicos y de infraestructura.