Mendoza monitorea los avances de perforación en El Perdido en Malargüe
Avanza la perforación inaugural en el proyecto El Perdido en Malargüe por parte de la canadiense Kobre y las autoridades del gobierno mendocino visitaron el sitio para verificar el cumplimiento de las normativas ambientales.
El director de Minería, Jerónimo Shantal, junto a la Policía Ambiental Minera, equipos técnicos geológicos y ambientales, y personal de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental, recorrió el proyecto El Perdido para relevar las condiciones de operación de esta nueva etapa exploratoria.
Durante la inspección, las autoridades recorrieron las instalaciones, los accesos, el campamento y las áreas de trabajo, en un proyecto que ya registra más de 250 metros perforados y avances positivos en su programa inicial. El relevamiento incluyó la revisión de procedimientos operativos, manejo ambiental, seguridad y condiciones laborales.
“Ya con más de 250 metros perforados y resultados positivos avanzando, pudimos recorrer todas las instalaciones y verificar el cumplimiento de la normativa minera y ambiental existente. Se trata de un proyecto que incluyó la apertura de caminos, campamentos y el traslado de equipos, con la participación de profesionales en su mayoría de la provincia de Mendoza, con empresas de servicio también locales”, explicó Shantal.
La recorrida forma parte del esquema de control y acompañamiento técnico que impulsa el Ministerio de Energía y Ambiente para asegurar que los proyectos de exploración se desarrollen bajo criterios de legalidad, trazabilidad, responsabilidad ambiental y mejora continua de los estándares operativos.
El Perdido inició este mes su programa de perforación diamantina de fase 1 en un sistema tipo pórfido. Se trata de un hito clave para validar en profundidad el potencial mineral de la zona.
Según explicó el director ejecutivo de Kobrea, James Halden, el diseño de los sondajes se basa en trabajos previos de mapeo geológico y de alteración, análisis de densidad de vetillas, muestreo de rocas (rock chips) y estudios geofísicos. Esta integración de información permitió definir con mayor precisión los blancos de perforación.
La fase 1 contempla tres sondajes diamantinos iniciales de 500 metros cada uno, orientados a evaluar el “núcleo” interpretado del sistema bajo una capa lixiviada (leached cap).
Kobrea inició en noviembre pasado la construcción del camino de acceso para la primera fase de exploración en El Perdido, junto con la instalación del campamento y la preparación logística para el programa de perforación diamantina. Estas obras de accesibilidad son centrales para garantizar la operación en condiciones de seguridad, trazabilidad y control.